La voz de la experiencia


La experiencia me ha demostrado que en la convivencia es casi imposible mantener una relación D/s, aunque sea de a ratos, sobre todo si además de la pareja hay hijos, perros, o cualquier ser vivo que tenga necesidades que no pueden satisfacer por sí mismos. Esa situación se suma a que las relaciones D/s no son algo natural y por lo tanto es imprescindible crear un clima que las propicie. Aclaro que cuando digo que no son algo natural, no estoy diciendo que los miembros de la pareja D/s no tengan una inclinación natural a los roles respectivos, sino que concretar la fantasía implica hacer cosas que no son del todo naturales.
Yo escribí muchas veces que la principal problemática de una relación D/s es justamente construir la “burbuja”, y es precisamente esa construcción lo que justifica el protocolo y la demás parafernalia que rodea al BDSM.

La confianza y la rutina, unidas a los factores anteriormente mencionados, hacen que los momentos D/s se conviertan en sucesos raros y esporádicos. Finalmente la pareja termina circunscribiendo sus pretensiones bedesemeras al acto sexual, pero resulta que esa forma no resulta del todo satisfactoria porque la mente no es capaz de construir en un solo instante una atmósfera casi contraria a la que viene percibiendo hasta diez segundos antes a entrar a la cama. Es por esa razón que se hace imprescindible hacer algo D/s cada día con la finalidad de acostumbrar a la mente, pero ese algo, además,  no tiene que resultar extraño a la pareja lo cual limita aún más el ya reducido abanico de elecciones.

Reconozco que hoy por hoy no sé qué hacer pero confío en que algo se nos ocurrirá.

Los mantengo al tanto.

Saludos

Comentarios

Entradas populares