La única verdad es la realidad



Tengo la costumbre de no discutir puntos de vista. Hay muy pocas verdades objetivas, la mayor parte de lo que opinamos está teñido irremediablemente de subjetividades. Alguien dijo que tendemos a creer aquello que coincide con lo que pensamos, lo cual es algo que no necesita demostración; cualquiera, a no ser que sea muy necio, lo firmaría sin pensarlo. Yo agregaría que además tenemos una resistencia formidable a dar siquiera una chance a aquello contrario a nuestras creencias. La política es un ejemplo innegable de esa característica humana.

Me llama la atención que todavía haya mucha gente que crea que alguien puede dominar a otra persona, que existen Dominantes y sumisos, que no se trata sólo se un acuerdo de conveniencia mutua que tiene como fin ejercer una forma de sexualidad específica en la que el erotismo necesita del poder.

Yo no entiendo cómo no se dan cuenta que un acuerdo dónde se fija aquello que gusta a ambas partes pone de manifiesto la igualdad de esas partes. Si existiese poder real no existirían los acuerdos, ¿para qué? si el poderoso haría lo que quisiera. El mundo está lleno de esos ejemplos. ¿Cuándo el poderoso se allana a los deseos del débil?

Cuando dos deciden qué sí y qué no, es muestra innegable que el poder está repartido.

Lo real en una relación D/s es que hay alguien que le gusta dominar y hay alguien que le gusta someterse. Eso es completamente real e irrefutable, agregaría, luego se pueden hacer cientos o miles de consideraciones de por qué gusta o es necesaria esa manera de relación, si es adquirida o aprendida o aprehendida, si es sana o insana, y todo lo que a uno se le pueda ocurrir, pero esa parte es real, lo único real de todo esto.

La inexistencia de la dominación real es tan obvia que resulta claro que quienes no la ven es porque no la quieren ver. Seguramente hay personas que necesitan creer que esto es real para poder entrar en el juego, eso es humano, pero que sea humano no lo convierte en verdadero. Creo que cuanto más uno se separa de la realidad más dificultades tiene en compatibilizar la irrealidad elegida con el resto de la vida, por eso luego aparecen esas personas despotricando con el que hasta hacía sólo un momento era la luz de sus ojos.

Cada uno puede creer lo que desea, pero luego debe hacerse cargo de sus elecciones.

Este juego será igual de provechoso y divertido si se aceptan las cosas cómo son, es decir, que se trata de un acuerdo de partes que permite cristalizar los deseos eróticos personales de cierta manera que se ajusta a esa personalidad.



Comentarios

Entradas populares