El bar

Ahora mismo imagino una pareja en un bar. Ella viste un tipo de atuendo algo provocativo para incitar al hombre. Ambos saben que la sesión se llevará a cabo sólo si ella es capaz de generar en él las ganas de poseerla. Si bien ambos están preparados, la sesión no es un hecho seguro. Una de las posibilidades es que cada uno vuelva a su casa sin que nada haya sucedido. En esta historia es ella la que debe seducirlo, pero debe hacerlo de manera tal que su estrategia no resulte evidente, más allá que ambos saben de los gustos del otro.

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